AFRODESCENDIENTES
TESIS:
SUSTENTACIÓN:
La problemática política, económica, social y cultural de estas comunidades hace parte de la cuestión nacional. Al respecto no podemos encasillarnos en ver únicamente el factor étnico de raza alejado de la condición de cada individuo como integrante de una clase social que juega un papel en una sociedad determinada pues, en las diferentes étnias podemos encontrar individuos que por su condición y posición frente a la propiedad de los medios de producción son propietarios de estos y otros que no lo son y por el contrario venden su fuerza de trabajo, por lo tanto pertenecen al proletariado.
Por lo anterior, cada uno de los integrantes de estas comunidades, por pertenecer a una clase social determinada, hace parte de la lucha de clases. Esto lo debemos tener en cuenta para no caer en posiciones racistas ya sean estas indigenistas o de cualquier otro tipo. No quiere decir lo anterior que como etnias no tengan sus propias particularidades y por lo tanto sus reivindicaciones políticas, sociales, culturales y económicas muy particulares producto de la discriminación social y racial de las clases explotadoras y opresores que a través de la historia les ha arrebatado sus raíces culturales mediante la opresión, explotación, exterminio y despojo a que han sido sometidos históricamente por estas clases desde el esclavismo, pasando por el feudalismo hasta llegar al capitalismo, las cuales hay que tener en cuenta a la hora de elaborar un programa de lucha y unidad popular.
PARTICULARIDADES:
El Pacífico Colombiano (Chocó Biogeográfico Colombiano) es un territorio-región habitado ancestralmente por los grupos étnicos afrodescendientes e indígenas, quienes han desarrollado desde su propia cosmovisión formas particulares de relación con la naturaleza y entre pueblos y comunidades, las cuales han permitido mantener y desarrollar una gran biodiversidad biológica y cultural usando y usufructuando de manera racional los recursos y beneficios que ofrece el medio.
La ejecución paulatina de proyectos de “desarrollo” externos a la región y a sus pobladores ha traído consigo deterioro cultural y biológico y como reacción a esto las comunidades afrodescendientes e indígenas y sus organizaciones han tenido que desarrollar estrategias y mecanismo de acción individual y colectivos para defender el territorio como espacio de vida.
Entre dichas estrategias, las comunidades afrodescendientes en los últimos años han dirigido sus esfuerzos y energías organizacionales a la búsqueda del reconocimiento legal, por parte del gobierno, de sus derechos consuetudinarios que sustentan la necesidad de defender el hábitat donde hemos desarrollado por cientos de años nuestras culturas, como garantía de permanencia de nuestro pueblos y como un aporte al equilibrio socio-cultural del planeta.
En la actualidad la población afrodescendiente representa el 95%[1] del total de la población regional, el 80% tiene necesidades básicas insatisfechas y el 60% vive en condiciones de extrema pobreza; el ingreso per-capita oscila entre los 500 y 600 dólares al año, el 79% recibe salarios inferiores al salario mínimo legal y en el 70% inferiores a 40 dólares al mes; y la esperanza de vida es de 55 años frente al 64 del promedio nacional[2] .
El 70% de la población no tiene acceso a servicios de salud, estos son de mala calidad, insuficientemente dotados y de deficiente capacidad institucional, hay 1,6 médicos por cada 10.000, existen 10 hospitales y 137 centros de salud la mayoría sin la dotación adecuada. La tasa de mortalidad infantil es de 130 por mil, cuatro veces por encima del promedio nacional. La morbilidad esta representada por enfermedades típicas de condiciones de pobreza: gastroenteritis y enfermedades respiratorias agudas[3]. Existe también perdida de saber medico acumulado por las comunidades.
Cada año las regiones habitadas por las comunidades afrodescendientes pierden más de cuatro (4) millones de metros cuadrados de madera sin recibir beneficios económicos o sociales ni la reparación de los grandes daños causados a la naturaleza. En estas zonas, donde se realizan grandes megaproyectos, las empresas transnacionales, a través del Estado y sus grupos paramilitares, han desatado una guerra por el territorio, por la posesión de las riquezas y por la ubicación estratégica de sus intereses políticos, económicos y militares, desconociendo la figura jurídica de la “titulación colectiva”. Para ello han apelado a la política de Estado del destierro de las comunidades en su inmensa mayoría afrodescendientes e indígenas. Todo para favorecer a las transnacionales. En el 2002 desterraron 2’387.000 personas, de ellas 1’500.000 eran de las comunidades afrocolombianas.
Algunos de estos megaproyectos ubicados en estas zonas donde los paramilitares imponen el terror, hacen parte del andén Pacífico y “coinciden” con exploraciones mineras asociadas a hidrocarburos y redes viales de monocultivo este que destruye las formas tradicionales alimentarias de la comunidad afrocolombiana. El desplazamiento de los cultivos tradicionales es una pérdida de la soberania y autonomía alimentaria para esas comunidades.
Las tendencias actuales sobre el uso de los ecosistemas y las lógicas económicas que imperan regionalmente, enseñan que a pesar del reconocimiento territorial a las comunidades afrodescendientes la degradación ambiental acelerada pondría en riesgo la existencia física de éstas culturas. Al ritmo de explot5ación de los recursos, al cabo de las dos primeras décadas del siglo XXI más del 90% de los paisajes naturales estarían intervenidos (Casas, 1998), en tanto las áreas de bosques, calculadas en cifra aproximada a 4’500.000 hectáreas, habrían desaparecido hacia el año 2025. Imagen catastrófica es la que emerge cuando se mira el futuro y las tierras bajas no serían más que desierto pantanoso (Gómez, 2000)
SUSTENTACIÓN.
Mas allá de la necesidad de resolver el vacío ante la falta de una propuesta de desarrollo compatible, justo y equitativo para el área rural del municipio de Buenaventura y la región pacífico en general, y al mismo tiempo hacer frente a la crisis social que vive el país, el presente documento pretende retomar los planteamientos y elementos de propuestas elaborados tanto en el nivel nacional como regional en torno al tema del desarrollo en el marco de la visión y los derechos reconocidos a la comunidad afrodescendientes en la constitución del 91, en
En el marco del accionar social y político de los proceso organizativos étnico-territoriales de la comunidad afrodescendiente se ha logrado la titulación colectiva del territorio y las formas organizativas de control y administración de los mismos fortaleciendo así los procesos de apropiación territorial y reafirmación de la identidad cultural. La propuesta recoge la experiencia adquirida y las aspiraciones a futuro en la constitución de un proyecto de vida libertario.
Este proceso de lucha en la construcción propia de futuro incluye la participación en los espacios abiertos en la coyuntura de
En este transito se han venido consolidando con mayor claridad y precisión la visión y las aspiraciones de la comunidad afrodescendiente en torno al desarrollo. Dichos planteamientos mantienen total vigencia en la medida n que se trata de la construcción de opciones propias de vida en un proceso permanente de construcción colectiva cuyos fundament6os y acciones de vienen presentando, discutiendo y en algunos casos concertando con los diferent5es gobiernos a nivel nacional, departamento y municipal, intentando encontrar en los precarios espacios de real participación la posibilidad e elaboración conjunta gobierno-comunidades de propuestas y planes de desarrollo donde se garanticen los derechos adquiridos como las aspiraciones y dinámicas que como comunidad afrodescendiente se tiene.
Un corte en los métodos de este proceso de construcción lo constituye la escalada de violencia que articula la región y su población en el escenario de la guerra en Colombia. El Pacífico como región estratégica en disputa por intereses privados y políticas internacionales se convierte en un escenario de y en disputa, lo que ha afectado de manera directa el proyecto de vida y el proyecto político en construcción.
Las “salidas” al conflicto desde el Gobierno tipo Plan Colombia y seguridad democrática, sobre el cual existen suficientes discusiones y evidencias del sesgo militarista que protege e impulsa las visiones de la ultraderecha aún desde la llamada inversión social que es manejada por “ONG’s” de inversionistas privados e industriales que tienen interés en áreas de asentamientos de comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas (valles interandinos del Cauca, Sur de Nariño, sub-región costera del Valle del Cauca) y utilizan la estrategia social del Plan Colombia para penetrar e intentar controlar zonas mediante estrategias de crecimiento económico la cooptación de los sector4es menos cualificados y no organizados de la población mediante “dádivas” como la “generación de empleos” pero que en últimas apuntan al desconocimiento de los derechos fundamentales de la población y el mayor enriquecimiento unos sectores minoritarios.
En esta propuesta, se trata de enmarcar claramente el cúmulo de necesidades y proyecciones a futuro de nuestras comunidades dentro de una visión del desarrollo acorde con su cultura, a su desarrollo social y político y de acuerdo con sus prácticas tradicionales en una relación armónica con la naturaleza y en su reafirmación como una propuesta propia en el escenario del conflicto social y político.
OBJETIVO GENERAL:
Generar y garantizar condiciones y mecanismos para reconstrucción de un proyecto de vida integral, que sea cultural y ambientalmente compatible* con prioridad en los siguientes ejes estratégicos.
EJES ESTRATEGICOS
· Soberanía y resistencia alimentaria.
· Ordenamiento territorial: manejo y uso del territorio desde la cosmovisión de las comunidades afrodescendientes.
· Bienestar social: vivienda, educación, salud, transporte, etc. A nivel rural y urbano.
· Desarrollar programas que fomenten la educación y valoración de los derechos fundamentales, civiles y colectivos de las comunidades afrodescendientes desde la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana.
· Desarrollar una educación que responda a procesos de investigación que permita tener un conocimiento integral de las comunidades y que posibilite una práctica pedagógica asociada a la vida de las mismas.
· Implementación de estrategias de atención básica y primaria como medida para dar una respuesta eficaz y oportuna a los problemas de salud.
ESTRATEGIAS:
1. Definición conjunta entre actores sociales (Consejos Comuntarios-organizaciones étnico territoriales, comunidades indígenas, campesinos etc.) del ordenamiento territorial a partir de los planes de uso y manejo del territorio acorde a los intereses de las comunidades.
2. Fortalecimiento de la gestión institucional y organizativa para la construcción autónoma del proyecto de vida de las comunidades afro-descendientes.
3. Fortalecimiento organizativo bajo los principios de autonomía política y soberanía nacional, proyectado a generar formas de gobierno popular de las comunidades.
4. Adoptar como principios organizativos:
Resistencia: entendida como lucha contra toda política que vaya en contra de los intereses y valores de las comunidades afrodescendientes y del pueblo en general.
Justicia: entendida como igualdad social en las comunidades afrodescendientes y en el pueblo en general
Moral: entendida como el comportamiento del individuo en bien del interés de la comunidad.
5. Desarrollo de sistemas productivos cultural y ambientalmente compatibles*** teniendo en cuenta los requerimientos técnicos y financieros para la investigación, producción, transformación y comercialización de los productos.
6. Desarrollo de programas de Bienestar Social partiendo de las necesidades, expectativas iniciativas de las comunidades, respetando su marco cultural y aplicando
7. Implementar un sistema nacional de comunicaciones para las comunidades afrodescendientes de Colombia.
8. Dotación e implementación de infraestructuras técnicas para la producción de comunicación: Estaciones radiales y estaciones de televisión social, y medios impresos.
PROPUESTAS
En consecuencia, las formulaciones en materia de desarrollo deben contemplar las siguientes consideraciones dentro de los principios orientadores:
· Fortalecer los procesos organizativos de las comunidades afrodescendientes en el marco de los procesos de unidad con los demás sectores populares.
· Rechazar activamente el establecimiento y desarrollo de megaproyectos de infraestructura y agroindustriales en los territorios afrosdescendientes.
· Resignificar el concepto de desarrollo y calidad de vida desde la cosmovisión de las comunidades afrodescendientes.
· Sentar una posición critica frente a las áreas que el gobierno llama protegidas, pues son las mismas comunidades quienes deben protegerlas.
· Reconocer que los pobladores hemos aportado significativamente a la construcción del país en lo material, lo económico****, lo cultural y lo político, y que la retribución por los aportes efectuados ha sido insignificante.
· Debe garantizarse de manera real el acceso equitativo a oportunidades de educación, vivienda digna, salud, transporte, empleo y promoción en general y a la distribución equitativa de los 0recursos asignados a la inversión social y productiva.
· La inversión social debe fortalecer la autonomía, el sentido colectivo de la vida, la solidaridad, etc. de las comunidades afrodescendientes de manera que se creen las condiciones para que estas, bajo sus propios criterios alcancen el bienestar.
· Generar las condiciones institucionales para que las comunidades afrodescendientes puedan ser sujetos activos y partícipes de la inversión social del estado.
· La inversión social debe tener en cuenta y respetar las formas organizativas, usos y costumbres que históricamente las comunidades afrodescendientes han venido implementando.
· Reconocer que al existir se tiene derecho a la diferencia de su cultura, modo de ver el mundo y la vida y a que las formulaciones en materia de desarrollo deben incentivar el desarrollo de la gente e ir mas allá de soluciones materiales, debe fortalecer la capacidad de decisión, la creatividad, la solidaridad, el respeto mutuo, la valoración de lo propio, la dignidad y la conciencia de derechos y deberes, debe fortalecer la identidad étnica, cultural, nacional y el sentido de pertenencia al territorio.
· Reconocer que las formulaciones en materia de desarrollo debe ser integradas no por que integren sectores, sino porque integren procesos sociales, productivos, culturales y políticos en la búsqueda del bienestar y del desarrollo humano.
· Reconocer que los planes y producto de desarrollo han consolidado mecanismo de explotación y expoliación de los recursos naturales, propiciando el desarraigo cultural y territorial de muchas comunidades y el deterioro de importantes ecosistemas. Las formulaciones en materia de desarrollo deben garantizar la continuidad de las múltiples actividades productivas y la persistencia de la riqueza natural como garantías fundamentales de la vida.
· Debe contemplar desde la cosmovisión afro descendiente los procesos y propuestas en torno a:
o Recuperación de la tierra y apropiación de territorio
o Recuperación y mantenimiento de la cultura y de la identidad
o Estadística de la tenencia de tierra
o El grado de cumplimiento de las leyes
o Como hacer gobierno propio.